¿Cómo decirle que no a tu jefe?

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Técnicamente, los jefes son dueños de tu tiempo profesional.  ¿Se les puede decir que no? ¡Claro que sí! Pero hay un cómo.

 

Técnicamente, los jefes son dueños de tu tiempo profesional. Por ende, necesitan cambiar prioridades y reasignar tareas, eso entraría dentro de lo ¿esperable?

Pero si la dinámica es que cada vez sumás más tareas a tus obligaciones laborales, eventualmente terminaras por no completar tu trabajo o trabajando demasiadas horas.

Entonces, aunque sea intimidante, es probable que muchas veces lo más apropiado sea decir que no a tiempo. La clave es aprender a cómo decir que no con el suficiente tacto y claridad.

 

Cómo decirle que no a tu jefe:

 

1) No demores tu respuesta

Aunque sea para pedir un poco más de tiempo, siempre hay que responder lo antes posible.

Esconderse hasta tener la respuesta formulada sólo generará irritación del otro lado ante la demora.

Un punto imprescindible es que decir que no a un jefe, no significa que necesariamente vaya a usarse la palabra “no”. Hay que tener en cuenta que el objetivo no es contradecir o generar tensión, decir cosas como “no, perdón, no tengo tiempo” no es buena idea. Se trata, en cambio, de buscar maneras más cuidadosas de decir el mismo contenido.

– Hacé preguntas sobre el pedido

Por ejemplo: “sería útil entender cómo te imaginás este requerimiento en cuanto a resultados ¿podrías especificarme un poco más?”

– Solicitá un poco más de tiempo

Por ejemplo: “¿podría responderte por la tarde/a primera hora para ver cómo sumar esto a todas la prioridades que tengo asignadas?”

 

2) Hace una lista de por qué tenés que decir que no

Una vez que ya tenés un poco más de tiempo para formular una respuesta, evaluá si es posible o no cumplir con la demanda y por qué.

¿Por que no estás de acuerdo con el proyecto? ¿Por que no tenés las herramientas? ¿Por que el tiempo se superpone con otra entrega? ¿Por que te vas de vacaciones?

Sugerencia: hacé un brainstorming de razones para decir que no.

 

3) Ponete en los zapatos de tu jefe

Aunque parezca que tu jefe te pide cosas por capricho, tal vez no sea tan así. Poder ver esto te ayudará a situarte en otro lugar mental y, tal vez, proponer una solución que tu jefe aún no consideró posible.

4) Proponele una alternativa

Si ya evaluaste que tenés que decir que no, entonces habrá que dar una alternativa, además de decir que no con tacto y buenos argumentos, ya que la tarea de alguna manera deberá completarse.

5) Pedile ayuda para reevaluar prioridades

Hacerle saber las tareas en las que actualmente estás trabajando le dará una visibilidad del volumen de trabajo sin necesidad de recurrir a la queja sobre la cantidad de pendientes.
Esto, además, permitirá tal vez que surjan alternativas para aliviar lo que tenés por delante.

Importante: comentar la cantidad de tareas no significa enumerarlas en un mail larguísimo. La sugerencia es evaluar esto en el marco de una reunión personal.

6) Seleccioná bien las palabras

Que el objetivo no sea sacarte de encima el problema, sino que resuene la intención de dar una respuesta, aunque esa solución no sea trabajar en el proyecto.

En este sentido, quedan descartadas las frases que tengan que ver con excusas o quejas del tipo: “siempre me toca a mí” “no tengo ni idea de cómo hacerlo”, etc. O aquellas que pongan el “no” en primer plano, como por ejemplo: “no puedo ocuparme de esto porque tengo demasiadas cosas que hacer”.

Evitar también ponerse a la defensiva o victimizarse. Sí, en cambio, buscar la manera de mostrar opciones y recursos.

7) Comunicate

Como ya se dijo: evitar responder no hará que el tema desaparezca. Responder a tiempo y en forma siempre será una mejor alternativa.

 

 

8) Ojo: a veces es mejor guardarse el “no” por un tiempo

Evitá decir que no cuando:

– Hace menos de 6 meses que empezaste a trabajar y en el lugar te están conociendo. Se espera que la persona se muestre motivada y dispuesta al esfuerzo.

– Te dieron mal feedback acerca de tu desempeño. Mejor esperar y volver a ganar confianza.

– Hace poco le dijiste que no a tu jefe. No es buena idea continuar en esa postura para evitarse problemas en el corto plazo.

 

(Fuente)

Cómo mejorar la comunicación en los equipos de trabajo